Identificar señales de abuso sexual y psicológico en menores.
- CODIPROME XALAPA
- 7 ene
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Identificar señales de abuso sexual y psicológico en menores es una responsabilidad ética, pastoral y legal. Los niños y adolescentes a menudo no pueden expresar con palabras lo que les ocurre, por miedo, vergüenza, confusión o manipulación por parte del agresor. Por eso, es crucial estar atentos a cambios en su comportamiento, emociones y desarrollo.
A continuación, se presenta una guía clara y sensible para identificar señales de alerta:
🔍 Señales de abuso sexual en menores
🧒 En niños pequeños (0–8 años)
Regresión: vuelve a orinarse en la cama, chuparse el dedo o comportarse como un bebé.
Miedo a estar con ciertas personas o en ciertos lugares.
Conocimientos sexuales inusuales para su edad: lenguaje explícito, juegos sexuales con otros niños.
Dolores físicos sin causa clara: molestias en genitales, abdomen, sangrado o infecciones recurrentes.
Dibujos o juegos simbólicos con contenido sexual o violento.
👧 En niños y adolescentes (9–17 años)
Cambio brusco en el rendimiento escolar o pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban.
Aislamiento social, retraimiento o desconfianza extrema.
Ansiedad, depresión, ideas de autolesión o intentos de suicidio.
Conductas sexualizadas inapropiadas para su edad (ej. seducción, hipersexualidad).
Miedo o rechazo al contacto físico, o, por el contrario, búsqueda excesiva de afecto.
Regalos o dinero “misteriosos” sin explicación clara.
🧠 Señales de abuso psicológico (emocional) en menores
El abuso psicológico puede ser más sutil, pero igualmente dañino. Incluye: humillación constante, amenazas, manipulación, indiferencia, aislamiento o exposición a violencia.
🚩 Indicadores comunes:
Baja autoestima extrema: se describe a sí mismo como “inútil”, “malo” o “indigno de amor”.
Miedo excesivo a cometer errores o perfeccionismo compulsivo.
Dificultad para relacionarse: desconfianza, agresividad o sumisión extrema.
Trastornos del sueño o alimentación: insomnio, pesadillas recurrentes, anorexia o bulimia.
Desarrollo emocional retrasado: inmadurez afectiva, dependencia excesiva o incapacidad para regular emociones.
Autolesiones o conductas autodestructivas.
⚠️ Factores de riesgo a considerar
El abusador suele ser alguien conocido, cercano y de confianza. El abuso a menudo ocurre en entornos que parecen seguros y respetables. Las víctimas pueden proteger al agresor por lealtad, miedo o manipulación (“esto es nuestro secreto”).
✅ ¿Qué hacer si hay sospechas?
Mantén la calma y no presiones al menor a hablar.
Escucha sin juzgar, con empatía y paciencia.
No ignores las señales, aunque parezcan ambiguas.
Denuncia inmediatamente a las autoridades civiles y a las autoridades eclesiales competentes.
Asegura el acompañamiento psicológico y espiritual para la víctima.
📜 Recordatorio pastoral:
“Lo que hagan con el más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hacen.” (Mateo 25, 40)
Proteger a los menores no es solo una obligación legal: es un acto de fe, justicia y misericordia.

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